Dificultades para dormir

Son las 2:57 a.m., ya veis que es bastante tarde. ¿Por qué os digo la hora? Muy sencillo. Tener Asperger no es un paseo por el parque. Sí, tenemos un CI bastante alto, el mío es de 143, pero más que ser inteligentes somos muy curiosos, al menos en mi caso. ¿Qué implica esto? Bueno, imagina que estás tranquilamente en tu cama preparad@ para ir a dormir, pero te preguntas cuál es el porcentaje exacto de personas zurdas a nivel mundial. Una persona que no tenga tanta curiosidad cierra los ojos y se duerme. Yo tengo que encender el móvil y consultarlo, sin importar qué hora es, o simplemente no duermo en toda la noche. Nunca he dormido más de cinco horas, me es totalmente imposible, y cuando por algún milagro duermo así solo sea media hora más de lo habitual, al día siguiente me siento cansada, me pesan los ojos y todo me da vueltas.

La tecnología hace que sea todavía más difícil dormir, si tengo alguna duda tengo un smatphone para poder consultarla y poder dormir. A veces me gustaría no tener ese nivel de curiosidad, mi vida sería muchísimo más sencilla, pero eso no es el único problema que nos encontramos a la hora de dormir.

Nuestro tiempo de sueño es irregular y fragmentado. ¿Qué significa esto? Que no sólo tenemos dificultades para conciliar el sueño y damos muchísimas vueltas, también nos despertamos en mitad de la noche y nos cuesta mucho volvernos a dormir.

Yo para esto último tengo un pequeño truco que, hasta ahora, me ha funcionado. Normalmente cuando alguien tiene insomnio agota su cuerpo para poder dormir, pero es no funciona con un Asperger, al menos no conmigo. Mi truco consiste en ver un documental que encuentre aburrido. No es fácil encontrar algo así. Me encantan muchas ramas del conocimiento, desde física teórica hasta historia antigua, no obstante aborrezco los documentales sobre las guerras contemporáneas (Primera y Segunda Guerra Mundial, Guerras civiles...) los encuentro soporíferos. ¿Qué diferencia hay entre las guerras contemporáneas y, por poner un ejemplo, la Guerra del Peloponeso? La respuesta es muy sencilla: el misterio. Hay mucha menos información de las épocas antiguas que de las más cercanas. No poder saber a ciencia cierta qué fue lo que ocurrió resulta casi místico. La historia antigua tiene magia, así que algo que no podemos saber a ciencia cierta resulta mucho más atractivo que algo que conocemos exactamente. Ese misterio me mantiene despierta, pero cuando algo es tan exacto como las guerras contemporáneas, pierdo el interés y me aburro, así que consigo dormir. Eso no significa que mi sueño vaya a ser tranquilo ni contínuo.

Siendo adultos nos resulta más fácil lidiar con la falta de sueño, estamos acostumbrados y el cansancio ya no nos afecta, además yo tengo una bebida milagrosa que consigue despertarme: café. Pero con un niño es mucho más complicado.

Cuando era pequeña mi madre me mandaba a dormir a las 9, como imagino que hacen muchas madres. A nuestras madres les gusta que durmamos al menos 8 o 9 horas, pero eso no es nada fácil para un Asperger, de hecho puede ser incluso contraproducente. Durante los primeros años de mi vida ya dormía poco. Un bebé duerme de 14 a 17 horas cada día, yo apenas llegaba a las 12, según mi madre. Según fui creciendo dormía cada vez menos. Con siete años apenas podía dormir siete horas sin sentirme agotada al día siguiente, con quince ya no dormía ni seis. 

¿Por qué dormimos tan poco? Según Internet los TEA (Trastornos del Espectro Autista), entre los cuales figura el Asperger, tienen cierto retraso y desorganización en el desarrollo cerebral, lo que nos altera el sueño. Puede que sea la explicación científica, pero yo tengo otra que me resulta mucho más romántica y poética. Somos tan curiosos que cualquier duda nos despierta hasta el punto de que no podemos dormir sin resolverla. Quizá sea un poco de las dos, es difícil saberlo, yo no soy ni doctora ni investigadora, soy una chica con Asperger, mi realidad es la que es, pero también la que yo quiero que sea.

¿Qué pueden hacer los padres para que sus hijos duerman un poco más durante sus primeros años? Mi madre no supo por qué no dormía hasta que tuve 17 años, pero tenía un truco para hacerme dormir: consiste en poner una gota de aceite en un vaso y ponerle un hilo. Enciendes el hilo y la luz se va apagando lentamente. No dura demasiado y es muy relajante. Mi madre me cantaba hasta que la vela se apagaba, pero para entonces yo ya estaba dormida. Aun así me despertaba muy temprano y cuando mi madre se despertaba, yo ya estaba desayunando. Este truco puede no funcionar con vuestros hijos, tenéis que encontrar el modo de que puedan dormir porque es evidente que es muy importante. Y si os preguntan algo no les digáis "ahora no" o "duérmete" porque creedme, es mucho peor. Es más fácil resolver sus dudas, por poco comunes que estas sean, antes que dejarles con la curiosidad, que los mantendrá despiertos durante al menos una hora, quizá más.

Tampoco os agobieis si se despierta en mitad de la noche o más temprano de lo que creéis normal, simplemente no puede evitarlo. Para que os hagáis una idea, yo una vez me desperté a más 4 a.m. después de irme a dormir a las 2 a.m. y tardé casi una hora en volver a dormirme.

Como veis dormir no es algo fácil para un TEA, pero eso no significa que estemos mal por ello, simplemente necesitamos menos horas para poder funcionar y eso no es algo malo

Comentarios

Entradas populares de este blog

¿Qué es el Asperger?

Sinceridad