¿Qué es el Asperger?

Si habéis llegado a este blog, algún amigo o algún familiar, ha sido diagnosticado con síndrome de Asperger. En mi caso soy yo quien tiene ese diagnóstico, así que esto es como un  diario informativo desde el punto de vista de un Asperger. Tenía pensado hacer videos y subirlos a Youtube, pero sinceramente no me veo capaz, la idea de que alguien pueda escuchar la extraña voz que tengo me causa cierta ansiedad. 

Me supongo que la preocupación sobre vuestros futuros pasos con respecto a la persona de vuestra vida que ha sido diagnosticada con Asperger y cómo tratarle es lo que os ha traído aquí. Bueno, me alegra que hayas venido pero si creías que ibas a tener que cambiar tu actitud lo siento pero no, somos personas totalmente normales, con nuestros gustos y nuestras aficciones. Si alguien con Asperger ha decidido contarte su situación, créeme que te valora muchísimo más de lo que puedas llegar a imaginar. Al menos yo no hablo del Asperger ligeramente, ne resulta muy difícil contarle a alguien que tengo Asperger, por eso esto es un blog y no un video en Youtube.

Diagnóstico de Asperger

Diagnosticar el Síndrome de Asperger no es nada fácil. Como reza el dicho popular, cada persona es un mundo, lo cual encaja con muchos patrones de personalidad, por eso el diagnóstico suele ser tardío, a partir de los 3 años ya se puede detectar, pero lo normal es entre los 5 y los 9 años. A mi me dieron el diagnóstico a los 17.

¿Cómo ve el mundo alguien con Asperger?

Bueno, no lo sé, pero puedo decirte cómo lo veo yo o cómo llegar a verlo como yo, lo cual sería más o menos lo mismo. Imagina que delante de ti hay unas gafas mágicas. Esas gafas te muestran no solamente tu mundo, sino millones de universos distintos, millones de probabilidades distintas... no solo vemos el mundo tal y como es, sino como podría ser y lo inmenso que puede llegar a ser. Al mismo tiempo tampoco podemos saberlo vivimos entre la tierra y la luna, incapaces de poder alcanzar el mundo tal y como necesitamos que sea, anclados a un mundo que no nos acepta y seguramente no lo hará nunca porque no somos lo que se considera "normal". ¿Sabes qué creo yo? Que soy demasiado rara como para encajar en el mundo pero no lo bastante como para que me dejen en paz. Ahora bien, la cuestión es ¿qué puedo hacer yo para hacer que eso no me haga la vida más difícil? Simplemente ser rara. ¿En serio quieren llamarme rara? Que lo hagan. Para mí ser normal, aburrido y banal es lo peor que podría haberme pasado. Cuantas más diferencias descubro con el resto del mundo, más me divierto.

¿Qué es lo que hace diferente a alguien con Asperger?

Yo veo tres claras diferencias entre una persona con patrones de comportamiento normal y una persona con Asperger: la primera es que no podemos interactuar socialmente con la facilidad que lo hacen los demás, no porque no queramos, muchas veces realmente queremos conocer al menos a una persona con la que poder mantener una conversación profunda. Es que nos resulta muy difícil establecer relaciones, hablar con desconocidos o mirar a alguien a los ojos, a mí sentirme observada me hace desear salir corriendo. Imaginad lo difícil que es ser una camarera con Asperger. No me gusta ser camarera, pero tuve que serlo un par de meses y fueron los peores de mi vida. La única manera que tenía de pasar por ello era imaginarme que era una muñeca que era movida por cuerdas. Ese era mi truco para lograr terminar mi jornada de trabajo, aunque cada vez que llegaba a casa me echaba a llorar porque lo odiaba.
 

La segunda diferencia radica en nuestro modo de expresarnos: os habréis dado cuenta de que conozco y utilizo una gran variedad de palabras. No intento ser, tal y como describe la Wikipedia, formal, pomposa y pedante, al contrario, considero que el hecho de tener un idioma con una gran variedad de palabras es algo hermoso, y utilizar incluso las que no se oyen con facilidad, da vida a nuestro idioma, pero no tiene nada que ver con los insultos gratuitos que ofrece el artículo, sin intención de ofender a Wikipedia, que me ha salvado más de una vez en el instituto.


La tercera consiste en nuestras aficciones: no las elegimos, nos eligen a nosotros. hay personas que adoran montar puzles, o maquetas, o leer... cada cual tiene su propio modo de pasar el tiempo libre, pero eso no los esclaviza. Para un Asperger una aficción, en mi caso la literatura, conlleva cierto grado de, por así decirlo, sumisión. Para mi la literatura es lo más semejante que he tenido a una verdadera relación romántica. ¿Conoces esa sensación de no poder pensar más que en una persona? ¿Que solo te preocupe su bienestar? ¿Amar tanto a alguien que olvidas incluso tu existencia? Suena aterrador. Ahora imagina lo que es olvidar cuándo comer, cuándo dormir, cuándo descansar, cuándo salir... solamente por escribir en un ordenador cosas que no sabes si alguien va a querer leer, o por poner pieza tras pieza en un rompecabezas, o conocer cada detalle de la historia de Egipto. No tenemos aficciones, tenemos una necesidad que nos empuja a hacer algo que nos apasiona hasta el punto de olvidarnos del tiempo, de las personas que nos rodean e incluso de nosotros mismos.

Y hablando de la gente que tenemos cerca, quiero hablaros de mi madre. Hoy es su cumpleaños, y la verdad es que no sabía cuántos años cumplía. No es que no la quiera, la adoro, ella es lo que más me importa en el mundo, pero recordar edades me es imposible, a veces olvido mi propia edad. No es que no nos importen los demás, amamos a las personas que tenemos cerca mucho más de lo que somos capaces de expresar. Si tienes un familiar con asperger, no te agobies, eso ya lo hacemos nosotros. Lo más importante que debes recordar es que te ama mucho más de lo que puede reconocer. Tenemos problemas para identificar emociones, tanto las nuestras como las de otros, pero eso no implica que no queramos a la gente que tenemos cerca. Nos rodeamos de personas que queremos.

Un punto importante: el aislamiento. No quiero decir que no sea molesto, sé que lo es. A mi tienen que sacarme de casa, tengo que tener una muy buena razón para salir de casa o simplemente no lo hago. Me gusta estar sola, me gusta el silencio, me gusta cerrar los ojos e imaginar que puedo montar en dragón o que soy una guerrera medieval. El aislamiento no es algo que podamos elegir, a veces nos sobrecargamos de estímulos, ya sean colores, olores, luz, oscuridad, sonidos, personas... nos sobrecarga tanto que nos mareamos, entonces la soledad nos cura de todos esos problemas. No lo hacemos por elección sino por necesidad. Para que os hagáis una idea: llevo casi diez años viviendo al lado del mar, y he ido a la playa unas cuatro veces. Cada vez que voy el día siguiente es horrible, la cabeza me da vueltas y todo parece tener demasiada luz.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Sinceridad

Dificultades para dormir